8. Se recomienda realizar un cribado nutricional a todos los pacientes que vayan a ser sometidos a cirugía mayor.

Evaluación nutricional preoperatoria

 

INTRODUCCIÓN

La desnutrición preoperatoria se asocia con un aumento de la morbimortalidad postoperatoria y prolonga la estancia hospitalaria del paciente quirúrgico(1). Por ello, es imprescindible realizar un cribado nutricional de forma ambulatoria a todos los pacientes que van a ser sometidos a cirugía mayor programada. Se recomienda utilizar herramientas de cribado nutricional que incluyan el índice de masa corporal (IMC), la pérdida involuntaria de peso, la reducción de la ingesta alimentaria reciente y el grado de estrés o severidad de la enfermedad(2,3). En los pacientes en riesgo de desnutrición, se deberá realizar una valoración nutricional completa para diagnosticar la desnutrición e iniciar un tratamiento nutricional adecuado. Actualmente la metodología empleada para diagnosticar la desnutrición está basada en los criterios GLIM (Global Leadership Initiative on Malnutrition), donde se debe cumplir al menos un criterio fenotípico (pérdida de peso, IMC, reducción masa muscular) y un criterio etiológico (reducción de la ingesta nutricional/absorción de nutrientes, estado inflamatorio)(4). (Ver anexo 10.3: Algoritmo de evaluación nutricional).
La albumina y prealbúmina séricas o la Proteína C Reactiva (PCR) reflejan el grado de inflamación sistémica y no son específicas del estado nutricional(3). Aunque la albúmina es un predictor de morbimortalidad postoperatoria, no es útil para determinar el estado nutricional, pues sus niveles se alteran de forma inversa al grado de inflamación del paciente, y se modifican con el estado de hidratación(5).

8. Se recomienda realizar un cribado nutricional a todos los pacientes que vayan a ser sometidos a cirugía mayor.

Nivel de evidencia moderado. Recomendación fuerte.

 

REFERENCIAS
  1. Arends J, Bachmann P, Baracos V, Barthelemy N, Hartmut B, Bozzetti F, et ESPEN gui- delines on nutrition in cancer patients. Clin Nutr. 2017; 36:11-48.
  2. Kondrup J, Allison SP, Elia M, Vellas B, Plauth Educational and Clinical Practice Commit- tee, European Society of Parenteral and Enteral Nutrition (ESPEN). ESPEN guidelines for nutrition screening 2002. Clin Nutr. 2003; 22:415-21.
  3. Jensen GL, Compher C, Sullivan DH, Mullin Recognizing malnutrition in adults: defini- tions and characteristics, screening, assessment, and team approach. J Parenter Enteral Nutr. 2013; 37:802-7.
  4. Cederholm T, Jensen GL, Correia MITD, Gonzalez Fukushima R, Higashiguchi T, et al. GLIM criteria for the diagnosis of malnutrition: a consensus report from the global clinical nutrition community. Clin Nutr. 2019; 38:1-9.
  5. White JV, Guenter P, Jensen G, Malone A, Schofield M, Academy Malnutrition Work Group; A.S.P.E.N. Malnutrition Task Force; A.S.P.E.N. Board of Directors. Consensus statement: academy of nutrition and Dietetics and American society for parenteral and enteral nutri- tion: characteristics recommended for the identification and documentation of adult mal- nutrition (undernutrition). J Parenter Enter Nutr. 2012; 36:275-83.